Por Fernando Merino

En su escrito de días atrás Ramón Aguiló Obrador abría señalando como “la mejor maniobra de distracción sobre el escándalo del IMAS” el modo de conducirse Més, y me permitiré emplear el entrecomillado – “maniobra de distracción”- para identificar los sucesos que envuelven el ‘fracaso’ del plan del PSOE para tapar los abusos a las menores tuteladas, con punto de partida en la dimisión del experto elegido por los socialistas para dirigir la comisión de expertos, ese cortafuegos elegido por el Pacte de Progrés en su empecinada negativa a permitir una comisión de investigación.

Las terminales mediáticas próximas a la izquierda se hacen eco, sin sentido crítico alguno, de la dimisión de Jorge Carlos Fernández del Valle, o sea el experto, que mira por dónde ha decidido tomar las de Villadiego, aún antes de constituirse la dicha comisión y hacerlo además largándonos por su boca  gruesas descalificaciones. No es de recibo que el personaje, antes de iniciar su trabajo sí tenga tiempo de escribir un artículo de opinión publicado en la prensa local para justificar su actitud insultantemente partidista y con perlas como, “meterse ahí es entrar en zona de guerra”, explicando lo inviable que resultaría trabajar por las descalificaciones periodísticas y del PP. ¿Éste es, de verdad, el experto estelar que nos iba a dar un rayo de luz?

Una dimisión, que desde luego le ha venido de perlas al Pacte, permitiendo a la presidenta Armengol aprovechar la ocasión para dejar caer: “Entiendo que haya renunciado ante la campaña de desprestigio”. Hipócrita excusa, a la que se ha sumado el presidente del IMAS el también socialista Javier de Juan, con tan piadosa comprensión: “Su renuncia se debe a la politización”.

En resumidas cuentas un sutil y farisaico rasgamiento de vestiduras, que ya se veía venir; empezando por aquella soez intervención de Pablo Iglesias en  el Congreso de los Diputados, cuando se atrevió a decir que “intentar sacar rédito político de que niñas hayan sido violadas es repugnante incluso para un fascista”. ¡Carajo! Para el comunista Iglesias parece ser, ‘repugnante’, el hecho de exigir comisión de investigación para depurar responsabilidades, precisamente porque, esas niñas, han sido violadas bajo tutela institucional. 

Lo repetiré: niñas arrastradas a la prostitución, y en consecuencia violadas. Me lo preguntaré por enésima vez: ¿dónde coño está el feminismo radical? Con la dimisión del experto ese, el Pacte de Progrés ha encontrado el modo de ponerle una vez más palos a las ruedas, a cualquier comisión, desviando la atención hacia la “politización” de la ‘derecha extrema’. Va fan culo.

Este artículo se publicó originalmente en El Mundo de Baleares